lunes, 17 de mayo de 2010

Devastada

Una vez más...dejé que me encuentres, te di mi alma, mi inquietante paz, mi serenidad y mi locura, mi elegancia, mi sonrisa, mi sexo sin premura; me entregué...a tu risa, a tu cena con vino, a tus tiempos sin tiempo, a tus malditas palabras, a tu embrujada música, a tu luz artificial; te creí..., creí en tus ojos, en tu piel, en tu boca que no paraba de hablar...creí en tu sueño y en tu despertar a mi lado...maldita sea ¿por que te creí?! ¿por qué?...
Tenías mi alma en tu mano, mi ser, mi "piel de delfin", mi confianza...plena; me tenias...entera, toda, colmada, tuya, entregada...estaba entregada a vos...
Hoy estoy entregada a vos tambien, a tu otro yo, a tu silencio, a tu indiferencia, a tus mentiras, a tu oscuridad...estoy entregada a la tristeza que me causas...
Estoy devastada.

2 comentarios:

aleherren dijo...

Julia, Julia, Julia O.

Sucumbir a la pasión es legítimamente humano. Hasta que uno descubre que la pasión NO es todo lo que puede haber. Dosificar es el secreto.

Una nueva conciencia nace si le damos el aire para respirar.

Con cariño ♥

Julia O. dijo...

Ale, gracias por las palabras, pero me crees si te digo que he probado tantas fórmulas que estoy en el punto 0?? dosifiqué, sobredosifiqué, ayuné, embuché, dí aire, ahogué, hablé, callé...pero lo sé, nunca es igual y entonces vuelvo a barajar y doy de nuevo...siempre es primavera cero
Un abrazo ♥