jueves, 4 de marzo de 2010

Receta magistral


Resulta ser que que si a una cantidad gentil de hipoxia le agregamos dopamina en cantidad necesaria, alta testosterona generada en la pubertad (no otra eh, porque la otra no sirve), una pizca de vasopresina, 2 ó 3 cucharaditas de campañol y mucha simetría, obtendremos un perfecto cerebro de hombre capaz no solo de emparejarse con una mujer para tener sexo, sino tambien capaz de permanecer enamorado de ella por algunas decenas de años y, por supuesto, tener hijos.
Esta receta de la abuela Ciencia nos revela un gran misterio actual y sería la solución a la problemática de las mujeres modernas.
Asi que señoras, señoritas, chicas, mujeres todas...vayan armandose de paciencia, háganse de los tubos de ensayo suficientes y empiecen a calentar el horno.

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